jueves, 22 de marzo de 2007

Combi

Tengo sueño y estoy cansada. He dormido en el cuarto de mis hermanos, el menor está enfermo y mi mamá debe vigilarlo. Hoy fui al jardín de niños y niñas donde iré a practicar. Muy chido, grande, exprofeso, tiene buen ambiente. Lo "malo" en el asunto es que no vi a la que sería mi tutora [o sea, la educadora titular, pues será interina]. Me quitaron 250 pesos... a lo pendejo. Tengo hambre, quiero comer quesadillas. ¿Alguien me quiere invitar unas quesadillas? Tendré a mi cargo un salón con 33 niños y niñas de tercer año de preescolar. Espero me vaya bien.

Cuando venía de regreso a mi casa pensé "si me gusta observar los zapatos de otras personas, ¿por qué no tomarles fotos?" ja, ja, ja. Nunca lo habría imaginado. Tomando fotos a los pies de la gente -para recordar ese momento usual de ir en el transporte-colectivo. Siempre he visto los pies de las personas.. sus callosidades, sus uñas torcidas y amarillas, sus zapatos nuevos, viejos, chicos, grandes, negros, rojos, azules, feos, bonitos, tenis, zapatillas, chanclas, descalzos. Pero siempre los observo. Vaya manía que tengo.




2 comentarios:

Lenina dijo...

Haces bien, los zapatos son una buena muestra de la diversidad económica y cultural de las personas.

jord∂n∂ ∂mÿ dijo...

Sí, eso mismo pensé después de observar durante muchísimos años los zapatos de las personas. Específicamente cuando entré en primero de primaria aquí en Tuxtla. Ya que en Yajalón no hay combis-colectivos... cuando iba a la primaria empecé a usar estos colectivos y ahí inició esta manía.