domingo, 15 de julio de 2007

Me alacié el cabello y me quedé sin lentes

Así me veía el día de mi graduación. Mis lentes estaban en un hospital de anteojos y mi cabello era lacio. Fue la primera vez en mi vida que rtenía el cabello lacio. Se me veía bien jaja. No me gustó el día viernes, en la graduación. Habló quien tenía que hablar sólo por su promedio de 9.6 y no quien debía hablar que tenía un promedio de 8.6, pero así es la vida. En la sociedad te definen por números: "esa chava se sacó un diez por ser inteligente", "esa tipa tiene un culo de diez", "tu casa se merece un ocho". No interesa. Se dio un discurso común, que agrade a todos y que entretenga al público. Se dieron las cartas de pasantes y nos fuimos a nuestras casas. Bueno, yo me fue a Apple Bee's, restaurante de corte gringo con menúes en inglés. Realmente está rico lo que ahí se hace, lamento decirlo, pues no me agradan los gringos... pero estuvo delicioso. Mi mamá me dio una carta, la cual no he leído y debo leer. William igual, pero esa ya la leí. Mi familia quiere que me alacie el cabello de forma permanete, acepté. Frívolo ono, me vale madres.
Así están las cosas: tengo semanas libres, sin ataduras, tengo que ir al oftalmólogo a hacerme mi revisión de costumbre, ya fui por mis lentes al hospital, ya están sanos y de vuelta en mi rostro. Tengo mi carta de pasante de historia, ya tengo jardín para practicar, ya tengo asesor... estoy tranquila y feliz.

1 comentario:

Lenina dijo...

Te ves linda. No creo que sea una frivolidad, no es una necesidad tener el cabello lacio, pero el hacértelo no te hace mejor ni peor persona. Nada tiene de malo preocuparse por la apariencia.

Te felicito nuevamente y espero que te vaya muy bien.