lunes, 8 de enero de 2007

Encanto

Me gusta ayudar a la gente -estúpidamente- aunque no me ayuden a mi. Siento que compartir, apoyar y ser soporte de una persona es bueno. Hace unas semanas me sentí halagada y contenta, alguien me agradeció de corazón un acto mío. Por más pequeño que fuera me gustó.
En la escuela repartieron libros, unas compañeras y yo no recibiemos libro alguno. Pasado un tiempo yo me robé uno de la dirección (ya que no los usan) y vi que quedó otro ahí, pero lo dejé en su lugar. Pasó más tiempo y una compañera me dijo que no tenía libro... sonreí y corrí a la dirección sin decir palabra. Regresando, me acerqué a ella y le dije "toma ya tienes libro". Respondiéndome con gesto emocionante y feliz: "¡Ay, Amarantha, eres grande!" Me sentí halagada, fue bonito, curioso y nuevo.

2 comentarios:

Lenina dijo...

De modo que esperas que todos nos enteremos de tu caridad. Vaya que eres vanidosa.. je, je, je. NTC. Así somos todos los humanos.

amÿ dijo...

jejeje
es que sentí bonito y quiero que todos se enteren de lo que sentí.