domingo, 5 de noviembre de 2006

Hay ganas de llorar

hay ganas de coger a uno de la pechera
sentarlo al otro lado de la mesa
mirarlo a los ojos preguntando por qué
y llorar no como uno sino como doscientos
llorar de rabia y de impotencia

ganas de parar por la calle a un presidente
y pedirle por dios esta vez sí por dios
si no podía defender en todas partes
que en caso de conflicto no haya bombas sobre bagdad
que no haya bombas sobre madrid
y si no sería mucho pedir que no haya bombas

pero dan ganas de llorar de nuevo
por los brazos que ya no abrazarán hermanos
por los labios que no volverán a besar
ni a rezar sus oraciones
por las manos que ya no buscarán trabajo
por las piernas que andarán caminos que nadie ha trazado
por los ojos que ya no iluminarán tantas esperanzas
por los oídos que no escucharán palabras de amor

hay ganas digo
de abrazar al primero que salió sangrando del infierno
y limpiar su cuerpo herido con lágrimas
de pedir perdón si alguna vez vimos al hambriento
al sediento a la viuda al extranjero y miramos para otro lado
ganas de pedir perdón si alguna vez caímos
en la tentación de tanta violencia absurda

hay ganas de que nuestras islas tranquilas
sean por fin continente
hay ganas de un abrazo cósmico cálido perenne


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Fco. Cenamor
Nota: Poema contra la guerra.

1 comentario:

Lenina dijo...

Cuando lo leí la primera vez me pasó algo curioso. A cada línea venían imágenes de guerra a mi cabeza y como resultado he terminado algo deprimida.

Muy bueno.